1.739 Kilómetros.
1.739 Kilómetros,
nos separan desde hace tanto
que ya me parece toda una vida.
Un avión.
He buscado entre los escondites
de este trastero desordenado
y bañado en polvo,
a lo que yo llamo recuerdos,
y ahí estamos,
entre vuelos y aeropuertos,
recibiéndonos y despidiéndonos.
Que perras las despedidas,
que siempre nos dejaban tan jodidos.
Dos horas y media de vuelo.
Han pasado ya seis años
desde que nos miramos a los ojos
por última vez.
Y entre más días pasan,
más pesan los kilómetros.
El océano Atlántico.
Seis años, en los que ninguno
lo ha vuelto a cruzar.
Duele pensar
todo lo que nos hemos perdido.
Duele saber,
que ya te has casado
y yo no he estado a tu lado.
Duele ver como he crecido
mientras tú te lo has perdido.
Me duele quererte
y no poder verte.
1.739 kilómetros.
Un avión.
Dos horas y media de vuelo.
Incluso el Océano Atlántico.
Y nada nos hará olvidarnos.
Porque hemos aprendido a
querernos así,
en la distancia.
Porque soy tu "her"
y tu mi "herman".
Porque me has dado una
persona más a la que querer
tanto como a ti.
Y sencillamente, porque
los hermanos,
nunca se olvidan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario